VOLCANO BAY

Finalmente llegó el día, después de mucho esperarlo, y casi tan solo un mes y unos días de ser inaugurado, llegamos a Universal Volcano Bay, el parque de agua más moderno y atracciones sumamente novedosas y fascinantes.

Digo finalmente porque lo vimos construirse desde el principio y de la misma nada. En ese espacio solo había tierra, pasto y eso era todo. Y hoy hay un gigante volcán que se ve desde la autopista y ya desde ahí dan ganas de entrar a divertirse.

Nos hospedamos en uno de los hoteles de lujo de Universal Orlando, Loews Portofino Bay, y tanto este resort como los otros que pertenecen a Universal, nos brindan el beneficio de ingresar a las 8 AM al parque de agua, una hora antes que el resto del público. Y créanme, al ser nuevo vale la pena llegar bien temprano ya que sino los tiempos de espera para los toboganes se hacen muy largas, incluso se corre el riesgo de no poder ingresar porque si se llega al límite permitido de capacidad, cierran las puertas.

Fuimos un día sábado y al lunes siguiente, literalmente nos fascino!!!
En la puerta del hotel tomamos un micro que nos acercó al parque, que queda a tan solo 5 minutos, al bajar del mismo pasamos por seguridad, (recuerden que a ningún parque se puede ingresar con objetos cortantes, tijeras o botellas de vidrio). Si bien las instalaciones cuentan con vestuarios muy cómodos les recomiendo llevar el traje de baño y el protector solar ya puestos, para comenzar con la diversión lo más rápido posible.

Las novedades son varias, una de ellas es que al ingresar nos dan un Tapu Tapu, una pulsera simil reloj digital, que funciona para varias cosas, principalmente uno puede registrar la atracción que deseen para no hacer la fila, otra función es para pagar todo lo que compremos, cargando previamente los datos de nuestra tarjeta de crédito en la aplicación, además es la llave que permite la apertura de nuestro locker si lo alquilamos.

Una vez que ingresamos y ya con nuestro Tapu Tapu puesto, alquilamos un locker para dejar nuestras cosas, ojotas incluidas, lo mejor es estar descalzos todo el tiempo ya que en muchos toboganes no nos permiten subir con ningún tipo de calzado. Si van a necesitar toallas, mi recomendación es que las lleven, ya que tienen un costo adicional.
El parque cuenta con una playa artificial, con muchas sillas y sombrillas que se pueden ocupar libremente y pasar el día desde que abre hasta que cierre, tomar sol, comer y nadar en sus piscinas, si los niños son más grandes, vimos muchos padres descansando y los chicos tirándose una y otra vez en los toboganes.

En el ingreso de cada tobogán, nos encontramos con una pantalla emplazada en un tótem que indica si se puede subir directamente o si hay espera, en las primeras horas todos son libres, están abiertos sin demora y la pantalla dice ride now, al ir llegando la gente, esas pantallas van indicando el tiempo de espera, pero aquí lo asombroso, se escanea el Tapu y se guarda el horario al que tenemos que regresar, entonces uno puede seguir disfrutando el parque, y al cumplirse la el horario vibra y es ahí cuando regresamos para subir.

Mientras esperamos podemos disfrutar de Wave Village Waturi Beach, una playa super relajante y divertida, también distendernos en un flotador y dejarnos llevar en Kopico Wai Winding River con paisajes tropicales y tranquilos, y si queremos un poco más de acción está el TeaAwa The Fearless River, también en una rosca flotante nos dejamos llevar por las corrientes de un rápido río, super divertido para estar en familia.

Para los más intrépidos y atrevidos se encuentra en el corazón del volcán Kala & tai Nui Serpentine Body Slides, desde donde somos arrojados al vacío  desde lo más alto del volcán, las compuertas dejan caer a dos personas simultáneamente a través de dos tubos entrelazados y transparentes. También está el increíble Ko’okiri Body Plunge, con una caída en 70 grados a 38 metros de altura, al parecer una aventura extraordinaria. Estas atracciones suelen ser las que tienen más demoras y requerimiento. Sinceramente, no tuvimos el valor para tirarnos.

Al primero que subimos, y sin saber muy bien de qué se trataba fue al Krakatau  Aqua Coaster, simplemente guau, una montaña rusa de agua, algo que jamás me imagine que se podía hacer, luego de subir una escalera, empezamos a entender de qué se trataba, en una especie de bote inflable para 4 personas es donde la diversión comienza, increíbles subidas y bajadas, parece no tener fin. Ahí descubrimos otra novedad, en el suelo se ubican unas balanzas gigantes donde pesan al grupo familiar y nos ubican de acuerdo a nuestro peso, y así se logra un óptimo funcionamiento de los toboganes. No se pierdan subir a esta atracción es increíblemente divertida, así fue que bajamos y corriendo subimos otra vez.

Una de las mejores cosas y que distingue a Volcano Bay, es no tener que subir los gomones por las escaleras, hay cintas transportadoras que hacen ese trabajo, y como consecuencia no nos cansamos tanto, ya subir tantas escaleras en los parques de agua ya es suficiente esfuerzo. Por supuesto hay elevadores para aquellas personas que los necesiten.

Otra cosa que nos fascino, es encontrarnos con atracciones compartidas, con gomones para dos o más, y en nuestro caso nos divertimos más si lo hacemos en familia.
De allí fuimos directo a Hong of the Honu ika Moana, ahi nos encontramos con dos toboganes, uno verde y uno azul, llenos de giros, vueltas.

Primero fuimos a Honu, para que lo identifiquen es el de color azul, para mi el mas divertido, nos deslizó en una balsa, en forma de flor, para 5 personas, por paredes hacia arriba, bastante impresionante, da la sensación de que vamos a salir volando. Lo genial es que el peso está tan bien repartido que va rotando y todos disfrutamos igual, y nos lleva a la velocidad indicada, ya que hay peso máximo y uno mínimo, para completar la balsa.

Y luego nos dirigimos a ika Moana, el verde, representando a la ballena que lanza agua por un orificio, impresionante, lo que nos hemos divertido.

En el sector Rainforest Village se encuentran los  dos toboganes favoritos de mi intrépida hija, uno verde y uno violeta, son Ohyah & Ohno Drop Slides, para estos tuvimos que esperar 90 minutos, pero gracias al Tapu Tapu aprovechamos para ir a comer algo.
Estos son toboganes que nos tiramos con el cuerpo, somos arrojados en picada a toda velocidad, el verde nos arroja a 1,22 metros de la piscina, que es bastante profunda, si no saben nadar usen chalecos, que están a disposición en forma gratuita, la caída hace que no dejemos de gritar, es realmente asombrosa. Más tarde nos animamos a mas y nos arrojamos por el violeta, este nos lanza hacia la piscina de increíble color turquesa desde 1,88 metros por encima de la misma, una sensación inigualable, como volar por unos segundos.

La siguiente vez que fuimos, si bien repetimos algunas atracciones, primero nos dirigimos a Manu Puihi Round Raft Rides, otra vez una aventura en una gran balsa para seis personas, bastante sinuoso, y espectacular, son dos caminos diferentes, nosotros probamos ambos, Puihi nos llevó a través de un túnel oscuro, mientras vamos hacia abajo con gravedad cero, pura adrenalina, a mi esposo no le gustan muchos los tubos cerrados pero la paso bastante bien. Mientras que Maku nos llevó por un camino totalmente diferente, giramos violentamente alrededor de formaciones que simulan ser como un gran tazón, mi favorito, recuerden es el de color naranja.
Desde allí fuimos a escanear nuestra pulsera para repetir la experiencia de Krakatau, ya que no queríamos deja subir otra vez. Luego de esperar 45 minutos, nos tocó el turno, y luego de varias subidas y bajadas, se detuvo, porque alguien sacó sus brazos del bote y se paro por seguridad, lo genial es que en tan solo 5 minutos nos sacaron por una puerta de costado y fuimos escoltados hacia la entrada para repetir la vuelta, muy bien organizado y seguro.

Al rato, elegimos ir a Taniwha Tubes, que casi siempre el totem dice Ride Now, o sea, no hay espera, va rápido ya que son 4 tubos, en simultáneo, nos tiramos en balsas para dos personas, yo fui por uno con mi niña y en otro tubo mi esposo. Da vueltas a gran velocidad mientras chorros de agua rocían nuestras caras, y así como llegamos abajo, emprendimos la subida otra vez.

Nosotros somos de los que nos gusta tirarnos una y otra vez, y no tanto relajarnos en la playa. Pero luego de tantas escaleras, continuamos con la diversión en Waturi Beach, agua cristalina, olas y nos zambullimos por un buen rato.

El mejor lugar para pasar en familia y con amigos.

Si quieren hay cabañas que se pueden reservar con anterioridad, por supuesto con costo adicional, si prefieren mayor privacidad y comodidad.

Ahora a la hora de comer las opciones son varias, nosotros comimos en Kohola Reef, en la base del volcán Krakatau, donde yo comí un delicioso pollo frito, mi hija un sándwich de carne de cerdo con salsa barbacoa, compramos los vasos souvenirs del parque que nos permite refill durante todo el día. Y mi esposo optó por una hamburguesa vegetariana.

También comimos en Whahawaiwai Eats donde sirven pizzas isleñas de pollo a la barbacoa, me encanto, ademas de ensaladas tropicales, aquí compartimos un poco de cada uno, aunque la pizza ganó.

Después está Dancing dragons Boat Bar, es una cantina refrescante , genial para descansar y tomar alguna bebida tropical. Bambú, sirve Reka Burger, Pretzel Dogs, o una ensalada de frutas tropical.
The Feasting Frog, brindan platillos como tacos, chips de plátanos y guacamole.
Por último, Kunuku Boat Bar, bebidas congeladas, cervezas de barril y cócteles.

Cualquiera que elijan no se van a decepcionar, el ambiente es espectacular, solo hay que relajarse y pasar un día extraordinario de principio a fin.

Soledad, madre experta en los parques de diversiones alrededor del mundo entero, y fanática de los parques de agua!

Sobre el administrador

Parques Temáticos es parques de diversiones alrededor del mundo.

Entradas similares