Un magnate que apuesta fuerte

Sheldon Adelson ha forjado un imperio valorado en 33.000 millones de dólares

Sheldon Adelson es un empresario forjado a sí mismo, como manda el canon del sueño americano. Y también un innovador en su sector, donde rompió con la ortodoxia dominante en Las Vegas al integrar el negocio de convenciones al de casinos, para apuntalar así el retorno de las máquinas tragaperras y las mesas de apuestas. Con esa visión, y con su experiencia como organizador de la feria tecnológica Comdex, compró junto a sus socios el hotel Sands, germen de lo que es su imperio corporativo, Las Vegas Sands.

El magnate, de 79 años, propietario también del diario israelí Ha Yom, ocupa el puesto 27 en el ranking de multimillonarios que elabora Bloomberg, una lista que se actualiza a diario con la evolución bursátil de sus activos. Como Steve Jobs o Bill Gates, Adelson no llegó a terminar sus estudios. Su riqueza personal se estima ahora en 19.700 millones de dólares. Parte de esa ingente fortuna la destina a causas políticas: la más ambiciosa, evitar la reelección de Barack Obama como presidente de EE UU.

El presidente ejecutivo de Las Vegas Sands, junto a su mujer Miriam Ochsorn, fue una de las figuras que acudió a la convención republicana de Tampa, en Florida, para apoyar la candidatura de Mitt Romney, multimillonario como él. Como anticipo, Adelson ha puesto 100 millones de dólares a disposición de su campaña, una donación que lo colocó en el centro del ataque directo de la oposición demócrata, mientras se le acumulan las investigaciones por blanqueo de dinero y sobornos.

Adelson, en los negocios, va siempre por delante. Las Vegas Sands, que emergió en 1989 con la compra del famoso hotel frecuentado por Frank Sinatra, es el mayor operador del mundo en el negocio de casinos y convenciones, con centros en EE UU y Asia. Si lo que se toma como referencia es el sector de la hostelería en su conjunto, la corporación es la segunda en la lista Fortune 500, por detrás de Marriott International.

Los ingresos de Las Vegas Sands, cotizada desde final de 2004, alcanzaron el pasado ejercicio fiscal los 9.410 millones de dólares, lo que supone un incremento del 37% comparado con 2010. En los últimos resultados, publicados a final del pasado julio, la facturación ascendía ya a 5.345 millones en el primer semestre de 2012, que le aportaron un beneficio neto de 740 millones en negocio muy expuesto a los vaivenes de la economía global.

La compañía opera The Venetian y The Palazzo en la avenida central de Las Vegas, conocida como The Strip. A finales de 2009 sumó a su imperio en EE UU el complejo Sands Bethlehem, en el Estado de Pensilvania, en una zona muy castigada por la crisis del sector siderúrgico y que ahora compite en la costa Este de EE UU con los casinos en Atlantic City. El complejo más nuevo es el Marina Bay Sands en Singapur, que reforzó en Asia las cinco propiedades de la filial Sands China en Macao.

Adelson fue el primero en llegar a Macao, en 2004. Es el único lugar en China donde las apuestas son legales. Ahora la antigua colonia portuguesa es el mayor mercado de casinos del mundo, con ingresos que el pasado ejercicio alcanzaron los 33.000 millones. Ahí operan también sus rivales Wynn Resorts y MGM Resorts, que llegaron más tarde. Se podría decir que el enclave asiático es como el de Las Vegas de hace varias décadas.

Macao es, por tanto, también la principal fuente de negocio de Las Vegas Sands. La incertidumbre económica global y la moderación del crecimiento en China están provocando, sin embargo, que el incremento de los ingresos de la compañía en ese enclave esté a nivel de hace tres años, cuando la cotización de la compañía marcó su mínimo en Wall Street. Desde entonces se ha revalorizado un 2.200%.

Las acciones de LVS se pagan hoy a 41 dólares, lo que le da una capitalización de 33.650 millones de dólares. El máximo anual alcanzó los 62 dólares en abril. Y fruto de esta fuerte corrección pierde casi un 10% en el año. Aun así, los analistas del sector creen que la compañía vuelve a ganar fuerza y se fijan en el repunte frente al mínimo anual de 34,7 dólares de julio.

El proceso de expansión en Macao sigue su curso, a pesar de la crisis y de las investigaciones en EE UU por la supuesta violación de la legislación que persigue los sobornos a funcionarios en el extranjero. La segunda fase del Sands Cotai Central en Macao abrirá sus puertas antes de fin de mes. Y en pocos días debería concretar los planes para el desarrollo de Eurovegas en España.

La dirección no parece tampoco muy preocupada con el impacto de la crisis de la deuda soberana ni el rescate bancario en el proyecto. Como dice públicamente Michael Leven, director de operaciones y mano derecha de Sheldon Adelson, la compañía siempre busca áreas que, como España, son contracíclicas. En este caso, dice, es una apuesta a largo plazo por Europa.

Aunque el proyecto Eurovegas es clave para penetrar en el continente, su verdadero interés está en explotar el potencial de la clase media que emerge en Asia. Adelson está explorando nuevas oportunidades de negocio en Japón, Corea del Sur, Taiwan y Vietnam para reforzarse en la región mientras sigue consolidándose como la mayor fuerza en Macao.

Autor: parquestematicos

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